PIRATAS DE MARACAIBO: filibustero ahogado en puntos de victoria
Pfister es un autor al que no he dedicado mucho tiempo. Por la razón que sea, sus juegos no me terminan de llamar a primera vista.
He probado Skymines y me gustó, sin enamorarme, y tuve Great Western Trail que, teniendo una mecánica central que me gustaba mucho, costaba que viese mesa y lo despaché sin echarlo mucho de menos.
Miguel (181), Yo (190), Max (219)
TINNER'S TRAIL: Wallace condensadito y directo. Quizás demasiado...
Siendo un señor que hace juegos de cortes muy diferentes, desde complejos juegos de trenes a sencillos euritos con motor de cartas, las pocas cosas que he jugado de él siempre han tenido un toque señorial, de calidad, muy característico. El manejo del dinero como eje central, orden de turno variable, pugna por localizaciones o elementos del tablero, subastas, no sé.
Martin Wallace me evoca eso. De este Tinner's Trail no tenía ni idea. Lo compré saldado en InterOcio, y Miguel me dijo que le interesaba y se lo acabé cediendo.
La partida consiste en utilizar una original (aunque nos costó manejarla) mecánica de puntos de acción como "tiempo". Si gastas mucho, irán haciendo acciones los que van por detrás de ti, hasta que se igualen o te superen.
Se juegan 4 rondas, y en ellas se van colocando trabajadores, barcos, trenes, túneles y máquinas de vapor para favorecer la extracción de los 2 recursos de las localizaciones del mapa: estaño y cobre.
Al acabar la ronda, venderás tus recursos extraídos al valor del mercado que establece una loca tirada de dados al inicio de la ronda.
Pero, ¿cómo accedes a estas localizaciones con recursos? Gastando tiempo para pujar por ellos. Si consigues ganar la puja, te reservas el derecho a extraer los materiales que allí haya. Pero también se puede pujar por localizaciones bocabajo, sin saber qué hay.
Cuando pasas y acabas tu turno, venderás a mayor beneficio. Por tanto, pasar antes que los demás, también tiene su recompensa.
El juego parece simple, y lo es. Pero tiene muchas sutilezas, oportunismo, manejo de tempos, y creo que a 4-5 debe ser mucho más chulo. Al acabar la partida, tanto a Max como a mí nos dejó un pelín fresquitos, pero creo que en una segunda, y con más gente, podríamos ver el potencial.
Tinners Trail no es el euro del siglo, pero por 10 euros, nos puede dar buenos ratitos.
Max (132), Miguel (165), Yo (172)
SE VENDE: un filler como la copa de una sequoia de California
CASTILLOS DE BORGOÑA: cuando parecía que la sesión acababa...
Partida número 25 al clásico de clásicos. En esta ocasión, con una expa de mapas que rompe la libertad al colocar las losetas obligándote a iniciar siempre partiendo de un castillo ya construido. Esto nos rompió la cabeza a los 3, principalmente a Max, y acabamos saliendo adelante pero no sin sufrimiento.
Lo de jugar en piloto automático, se rompió gracias a esta variante. Se agradece, la verdad. Aunque, a veces te da rabia hacerlo mal en un juego al que llevas 24 partidas. Luego se arregló un poco el entuerto.
También utilizamos la expa de las rutas de comercio, que te da bonificaciones si vendes mercancías justo del valor que te piden las cartas. Yo, la cagué fuertemente con los barquitos, y fui último durante toda la partida, lo cuál penaliza bastante. Pero, aún así, acabé 2º y cerca de Miguel. Max, se hundió, fruto de estos mapitas asimétricos tan caprichosos.




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