NEMESIS: La eterna joya, una partida "para olvidar"
Hay juegos que tienen un componente de azar, casuística y dependencia de las decisiones de los jugadores, que puede dar pie a partidas memorables, de esas de las que se cantarán canciones, y partidas totalmente planas y sin sorpresas.
Esto suele pasar en títulos con elevada interacción y opciones de hacer-deshacer entuertos por parte de los jugadores. Como es este caso.
Como sabréis, NEMESIS es un juego competitivo o semi-cooperativo, en el que cada jugador encarna un personaje encerrado en una nave infestada de "intrusos" o aliens. Desde el principio de la partida, se nos encomiendan 2 objetivos, de los cuales tendremos que cumplir 1. Estos objetivos pueden ser del tipo: evita que X jugador sobreviva, haz que la nave explote y sé el único en salir vivo de ella, haz que llegue a La Tierra, etc.
Narciso, Pedro, Virginia y Yo = GANADORES
KORSAR: el tercer juego más veterano de mi colección, no defrauda
Me encanta contar la historia de como empecé en los juegos de mesa, pero no toca hacerlo aquí. En otro momento haré una entrada contándolo. Lo que sí puedo decir es que, Korsar, fue el tercer título que incorporé a mi colección, y no he querido nunca deshacerme de él porque me parece TAN bueno y con tanta mala leche, que siempre tendrá un hueco en mi casa.
CARNIVAL OF SINS: original, rápido, divertido, diferente
Vamos a jugar un total de 7 rondas, lanzando los dados una vez cada ronda. Importa tanto su valor, como dónde se encuentran ubicados en la mesa (otra curiosidad).
Tras esto, cada jugador jugará en secreto uno de sus 7 pecados capitales, que tendrá un efecto concreto. Los jugadores tienen 7 cartas en mano, las mismas 7, los mismos 7 pecados. Lo que alterará la dinámica de la partida será, primero, el orden de turno, y segundo el tipo de carta jugada.
Los efectos: Coge 2 dados de igual valor, coge uno par y uno impar, quédate todos los que el resto no coja, coge el de mayor valor, vuelve a lanzar 1 dado (pudiendo chocar y alterar otros valores), coge el que está más cerca de ti, o sé el jugador inicial en la siguiente ronda pero solo puntúas el dado blanco.
Son más o menos normales, pero claro. Los jugadores pueden coger mediante alguna carta, el dado que ya haya cogido otro jugador. Ejemplo:
Yo elijo coger el dado más alto, que es un 13 en 1d20. El siguiente jugador eligió coger un dado par y otro impar. Coge el 6 (par) del montón de la mesa, y el 13 como impar me lo quita a mí.
Ahí está la última gran virtud de Carnival of Sins. Es difícil, pero posible, estimar qué jugada van a hacer mis rivales, y yo intentar hacer algo que me permita beneficiarme si me anticipo en el juego mental. Además, al pasar cada turno, sabremos qué carta han jugado los rivales (y ellos la mía), y las opciones se reducen para todos, teniendo más control de la situación.
Es cierto que si no se utiliza ese roleíto y ese análisis de posibilidades, algún gritito de sorpresa y un poco de tonteo, el juego puede quedar planito al cabo de unas partidas. Pero me pareció divertido, original y diferente a cualquier cosa que haya jugado antes. Bastante recomendado.








































